Venezuela, vamos a conocer Caracas y su parque natural de selva tropical
Lamentablemente de Caracas vamos a tener que reconocer que sus anfitriones no son muy amables con los visitantes, aparte la ciudad es muy desordenada para caminarla.
Caracas es una ciudad con contrastes urbanísticos difíciles de encajar, mucha contaminación y un tráfico enloquecedor.
Pero lo que si es maravilloso en Caracas es que tiene su parque natural de selva tropical que se mantiene alejado de la locura urbana. Al visitarlo sentirás entrar nivel de conciencia superior. En el parque de Caracas encontrarás que la vegetación va cambiando de acuerdo a la altura, cómo el silencio descubre toda una orquesta abrumadora de sonidos naturales, cómo se puede pasar en pocas horas del calor húmedo y el sol abrasador a una lluvia inesperada y luego, a una neblina fresca, luminosa.
Si quieres, conocerás todas las variables contenidas en el bosque tropical, en Cerro El Ávila te las ofrece. Tendrás la cordillera montañosa 85.192 hectáreas que divide el litoral marítimo central de Venezuela, al norte, de la Caracas capital, al sur. Llegar a su cima, si el tiempo está despejado, ofrece el privilegio de respirar oxígeno puro a más de 2 mil metros de altura y deleitarse con la visión del Mar Caribe imponente, y del otro, la extensión de una ciudad de 4 millones de habitantes.
Para los audaces y aventureros puedes organizarte para realizar caminatas de Altamira a Sabas Nieves y para los que no la vía del teleférico les propone una forma cómoda de viajar a la cima.Los que tienen niños o no están pasa esos trotes tienen un acceso directo y en 30 minutos a una de las cimas del Ávila, es la opción del teleférico, que conecta la estación de Mariperez con las instalaciones del Hotel Humboldt, legado arquitectónico de los años 50 y cuya área dispone de instalaciones de esparcimiento como pistas de patinaje sobre hielo, restaurantes y miradores.
Desde aquí se puede bajar hacia el pequeño pueblo de Galipán, famoso por el cultivo de flores y especialmente de tulipanes, fundado hace 200 años por pobladores canarios, y que fue el paso obligatorio de quienes se dirigían a la capital desde La Guaira, ciudad portuaria del litoral marítimo. Ahora si decides tener una aventura por las rutas de Caracas conviene estar acompañado y hacerla con poca cosa, lo mejor es una mochila con lo básico agua para beber, pilot de lluvia, carpa, saco de dormir, comida, cocinilla de gas, cantimplora, mechero, linternas, navajas, brújula y un equipo de primeros auxilios y las manos libres para andar cómodo por que el camino es cansador, ha chaquetas para las bajas temperaturas nocturnas (hasta 12 grados!)
Debido a las largas extensiones de los caminos del Ávila, no es recomendable emprender estas rutas solo, debe informar de su destino en los puestos de guardaparques, y nunca cambiar de opinión sobre la marcha: no salirse de la ruta y evitar que se haga de noche caminando.La subida de Altamira, muy concurrida por aficionados al trekking y es duro por la subida empinada de Sabas Nieves ( 1.300 m.) puede ser llamada perfectamente la “subida del diablo”. Hay tramos que requieren de mucha fuerza de voluntad y paciencia. Como comienzo de la travesía puede resultar algo desalentador, pero decidimos entrar por esta vía para llegar más pronto a la Silla de Caracas, a 2.300 metros, una cima llamada así por constituir una depresión entre dos picos importantes: el Oriental a 2.625 m, y el pico Occidental, a 2.478 m. (desde lejos ya parece en efecto una “hamaca” entre dos picos).
La ruta por Sabas Nieves es muy bonita, su tierra es roja, los árboles inmensos y la diversidad botánica interesante. En la altura es común encontrar también alguna vegetación típica de las zonas áridas: algunas tunas, cujíes o cardones. Igual ya estas en bosque húmedo.Pero no se asusten hay otras entradas al cerro más llanas y amables, excelentes para paseos de un día con los niños, que permiten asimismo disfrutar de pequeñas caídas de agua, como la quebrada Quintero o Los Chorros.
La encrucijada de Loma SerranoEs un lugar donde hay que vigilar no irse por el camino equivocado hacia las Adjuntas, desviándose lo interesante por su quebrada de agua.En Loma Serrano es un buen lugar para tomar un descanso si estas ascendiendo, imagínate que el refugio se llama “No te apures”.Luego de hay tendrán 500 metros más recorriendo sabana de montaña y bosque veranero, con árboles que ya desde diciembre y enero pierden su follaje y dejan el camino tapado de hojas.
El tiempo está medio loco en Caracas de Venezuela, de un sol aparentemente seguro en la mañana mas tarde se encontraran con unas cuantas gotas gordas que empiezan a caer. Sacaran los impermeables. La sensación es alucinante entre el frío que se empieza a sentir, el silencio y las nubes que bajan al ir avanzando.De “No te apures” a “Cruce”, una vez recargadas las pilas, retomarán el trayecto para llegar hasta la Silla. Estamos ya, creo yo, a más de 1900 metros. Gracias a la humedad de esta altura, es muy común encontrar helechos, bromelias, orquídeas y las palmas altas son muy comunes.El oxígeno ya empieza a faltar cuando te acercas a una zona muy parecida al páramo, al menos por la hierba que crece…arbustos muy cortos. La rosa del Ávila es muy conocida a este nivel. Estas llegando ya a tu sitio para acampar en la Silla Caracas.
Este paseo requiere de mucha paciencia y trabajo, pero la verdad que si te gusta la naturaleza no tendrás que arrepentirte.
