Rio de Janeiro: la maravilla del Brasil
Si alguien te pide viajar a la ciudad más exhuberante, multitudinaria y colorida de América, sin duda, compra boletos para Río de Janeiro. La “Cidade maravilhosa”, es la urbe más importante del este del Brasil y se erige, en forma casi atrevida entre las montañas y el océano Atlántico, que gana terreno a la costa en una hermosa bahía llamada Guanabara.
Rio de Janeiro fue la capital del gigante de Sudamérica hasta 1960, cuando cedió lugar a la moderna Brasilia. Pero más allá del cambio político, Río, como es más conocida, sigue siendo la capital histórica y turística del Brasil.
La particular geografía ha desafiado a los urbanistas más encumbrados a desarrollar la ciudad. Así, concibieron puentes y túneles que se abren paso entre las montañas para que la multitud siga su curso, en perfecta armonía con la naturaleza. De hecho, la selva casi se introduce a los edificios. El verde y el azul desbordan la capital carioca y se suma a los coloridos atuendos de los nacidos en la zona.
Varios atractivos hacen única a Rio de Janeiro: sus “morros” (montañas), sus playas y su carnaval, el más grande, explosivo y famoso del mundo. Las mulatas bailarinas tienen bien ganado el rótulo de bellas y sensuales.
El morro del Corcovado es todo un símbolo con el Cristo Redentor, monumental estatua enclavada en su cumbre, que reina sobre la bahía. El Päo de Azúcar es otra elevación desde donde se puede disfrutar la belleza de todas las playas de Rio. Las principales y más famosas son Copacabana, Ipanema, Leblón.
Si prefieres caminar por las calles de Rio de Janeiro, no te pierdas los Arcos de Lapa, un antiguo acueducto que persiste de la época colonial, hoy se utilizan como viaducto para el tranvía que lleva al morro de Santa Teresa. Para paseos y cenas inolvidables puedes escoger cualquiera de los restaurantes a orillas de la Laguna Rodrigo de Freitas, que en Navidad, acoge a un gigantesco árbol con luces cambiantes.
¿Te gusta el fútbol? Los fanáticos te llevarán al majestuoso estadio Maracaná. Y si de souvenirs se trata, los artesanos te ofrecerán maravillas hechas a mano.
Rio de Janeiro también tiene varios museos y un jardín botánico con especies nativas de gran valor.
Por supuesto, la vida nocturna es agitada y diversa, con discotecas, bares y shows en vivo para todos los gustos, desde alternativos hasta clásicos. La hotelería es de primer nivel, acorde a las mejores capitales del mundo.
Cada rincón de Rio de Janeiro cuenta una historia, alegre, desenfadada y vital.

