Nueva York, la capital del mundo (parte 2)
En el segundo día nos levantamos temprano con la intención de visitar la misa de la iglesia bautista la más famosa de todo Harlem, pero por más madrugar no conseguiremos evitar los turistas que querían ver el lujo de esos coros gospel.
Luego un paseo por el barrio toda la Avenida Malcom X hasta la puerta del Teatro Apolo, famoso por los conciertos que muchos músicos de color han dado, entre ellos el recientemente fallecido James Brown. Haremos las fotos de rigor y vuelta para coger sitio en la cola para entrar, en lo que hay que contar con el factor suerte de nuestro lado para conseguir lugar, por la cantidad de turistas. Adentro será sorprendente, nos sentaremos en gradas con la forma de plaza de toros, veremos con túnicas de colores a los reverendos y coro eran solo la punta del iceberg de una ceremonia muy vistosa que se prolongó cerca de dos horas. No negaremos que de a ratos se vuelve pesado pero sigue siendo un espectáculo majestuosa.
De vuelta al Upper West Side aremos una especie de brunch (unión de desayuno y almuerzo, breakfast + lunch) y a continuación nos meteremos en el Museo de Historia Natural. Hay que verlo hay personas que opinan que es un poco bodrio
Más tarde a ver el puente de Brooklyn y cruzarlo de vuelta a la isla. Realmente es una de las mejores vistas que NY puede ofrecer, inolvidable. Llegada la atardecer y la skyline mudó a esa estampa que todo el mundo tiene de la isla con los rascacielos salpicados de luces de oficinas y no dudaremos en comenzar a andar para hacer el recorrido de punta a punta de uno de los puentes más famosos del mundo.
Más tarde y muy satisfechos por la experiencia vivida continuaremos andando hacía City Hall y de allí callejeando en dirección a Greenwich Village donde cenaremos. Se trata de uno de los barrios con más vida tanto diurna como nocturna. Además, tiene una arquitectura totalmente diferente al resto de la ciudad y realmente da honor al nombre, Village (pueblo, en inglés).
Al tercer día comenzaremos estaremos por el Bajo Manhattan
Daremos un viaje, nos acercaremos a la Terminal del ferry de Staten Island, un viaje gratuito por lo que compensaremos en parte (consuelo de tontos) el gasto anterior. La verdad es que las vistas de la Estatua de la Libertad (Lady Liberty para los locales) y el distrito financiero de Manhattan son muy buenas y la experiencia merece realmente la pena. Además, no deja de ser la mayor ganga de la ciudad por lo que hay que aprovecharla ya que la ciudad es muy cara.
Otra ves en Manhattan comenzaremos el recorrido por el Downtown: el toro de la Bolsa, Trinity Church, Wall Street y el edificio al que da nombre hasta desembocar en el tremendo solar que antes ocupaban las Torres Gemelas y que ahora es una inmensa obra como en cualquier ciudad. Solo si te paras a pensarlo te das cuenta de lo gigantescos que fueron esos dos edificios. Más adelante, Woolworth Building, City Hall y hacia el norte hasta llegar a Chinatown con su Canal Street al frente y la cada vez más Little Italy y el antaño muy pintoresco Lower East Side, hogar en el pasado de multitud de emigrantes judíos.
La parada para comer, un italiano o incluso un kosher.
Luego para bajar iremos a Bowery girando a la izquierda hacia el SOHO, de nuevo el Village y de ahí a Washington Square tomando la Quinta Avenida desde el principio hasta el final.
No puede faltar la cita al famoso Museo Metropolitano de Nueva York que cumplirá con creces nuestras expectativas. Pasaremos casi toda la mañana en el museo y a la salida pasaremos por nevado Central Park a tomar un tentempié. Algo típicamente americano, unos sándwiches de mantequilla de cacahuete. Que ta no es de lo mejor, pero por probarlo una vez no estuvo mal del todo.
Mas tarde recorreremos este extenso parque y sus típicos puntos de interés: Edificio Dakota, Strawberry Fields, Columbus Circle, Woolman Rink, etc. Será un paseo muy típico, comiendo un perrito caliente al tiempo que caminábamos tranquilamente al calor de un tímido sol que comenzaba a salir. A ese perezoso ritmo cruzamos el parque en diagonal y cuando ya dimos por vista esta zona de la ciudad salimos hacia el sur a la parada de metro más cercana.
Al volver por la Quinta (una de las calles por las que más veces paseamos) y subiremos hasta Tiffany´s y tras hacernos las fotos de rigor y a cenar en el Carnegie Deli, famoso por sus pantagruélicos sándwiches de pastrami y por sus exquisitas y deliciosas tartas de queso (entre otras). Un consejo que me han pasado “es preferible coger sándwiches diferentes cada uno de los que vayáis y compartirlos y segundo, dejad sitio para la tarta por que es algo imprescindible de probar”
Veamos además un video de algunas partes ya descriptas.
