Misterios de Aragón
Lugar de apariciones, guerras y magia
Aragón, es uno de los territorios mas misteriosos de España, en sí contiene un espíritu lúdico que lleva por las tres provincias aragonesas, su visita o admite clasificación por tratarse de un lugar que aúna diversas manifestaciones culturales y históricas, tendencias y fantasía difíciles de encasillar.
En los estudios sobre los Templarios de Armando Diez Garrido, se encuentra su cita “ocurriera lo que ocurriera, algo grande paso en Aragón cuando desapareció el Temple y se refugiaron en Aragón los caballeros de Montesa”, y así un sinnúmero de conclusiones sacadas de estudiosos, esotéricos e historiadores, que nos muestran un esbozo de un Aragón mágico y lleno de aventuras, donde ocurrieron cosas inimaginables.
En Aragón se encuentran dioses, monjes templarios, tesoros escondidos, y el Pilar, situado en un lugar donde confluyen fuertes energías telúricas, que algunos dicen, son idóneas para meditar y concentrarse en los temas trascendentes de la vida y existencia.
El territorio que ocupa la actual Comunidad Autónoma de Aragón, en sus inicios, estaba dominado por el gran rio Padre, que desde su nacimiento hasta su desembocadura tenia un punto mágico, ya que fecundaba a una diosa primigenia que velaba por la supervivencia de aquellos pequeños pueblos que peregrinaban del paleolítico al Valle del Ebro. La reproducción era fundamental para asegurar la supervivencia de las pequeñas tribus que se asentaron en el Neolítico.
Cuando este espacio fue ocupado por los romanos, el culto a la diosa sigue con el cristianismo al reconocerse la existencia de milagros de la que hoy es llamada la Virgen del Pilar. Lo mismo sucede en otros lugares mágicos, como el Camino de Santiago, o la Abadia Gotica de Saint Michel. La tradición esta tan arraigada en la gente que ya no es posible borrarla de su memoria.
Aragón fue fuertemente marcada por las apariciones religiosas, los monjes guerreros, los Caballeros del Temple, y del Santo Sepulcro, quienes dejaron en estas tierras valiosas reliquias, que hoy podemos admirar.

