Gastronomía en México DF: elnáos
Contrario a lo que imaginaba, que se trataría de un restaurant
e tradicional oriental, quizás chino, como su nombre “raro” me lo sugería, al entrar en el Náos me di cuenta de que es un lugar fresco, sobrio y agradable con un estilo minimalista contemporáneo con un toque budista. Ahora ya sé que Naos significa: espacio a la meditación culinaria. Las ventanas de cristal y una larga barra de mariscos al fondo, contrastan con lo oscuro de la madera del suelo y las sillas. La atmósfera es reconfortante, de tranquilidad y paz.
Fui guiada a una mesa frente a la puerta principal desde donde podía observar a la gente que llegaba; algo que disfruto mucho. En este caso en su mayoría eran elegantes hombres de negocios de mediana edad en lo que parecían comidas de trabajo. Curioso, sus trajes oscuros iban muy de acuerdo con los tonos del lugar. Durante todo el tiempo ue estuve, no comimos más de cuatro mujeres en el restaurante, también vestidas de colores discretos.
Antes de traerme el menú, me ofrecieron un cocktail de champán rosado y lo acepté de muy buen gusto. Acmpañé el resto de la comida con una copa de vino blanco Lindemand Calvarra Semillon Chardonnay de Australia. A pesar de qe el fuerte del lugar son los pescados y mariscos, también hay pollo de corral, ternera y pato para quien lo prefiera.
En la carta hay varias secciones. La “Selección Especial”, varía cada mes; a mi me tocó la siguiente:
- Camarones en guiso de tomates
- Sopa picosita de fritos de mar
- Carpaccio “cantina” con chile manzanoi y hierbabuena fresca
- Robalo a los tres chiles sobre papas en camisa al epazote
- Fetuccine con salsa de langostinos, langosta y acamaya a la boloñesa
- Bilinis de elote cn salmón ahumado de Noruega y caviar.
Luego está la Barra de Mariscos donde vienen por zonas: de Baja California - ostras y palitos de cangrejo- y del Mar Caspio - una deliciosa selección de caviares-.
Mientras decídía qué pedir, me sirvieron dos pequeños panes rellenos de queso crema para abrir el apetito, preámbulo de un delicioso Carpaccio de Atún ak que siguió un Fetuccine con salsa de langostinos, langosta y acamaya a la boloñesa, uno de los platos de la Selección Especial del menú. El broche de oro fue una exquisita choco tarta de frambuesa que no había comido en ningún otro lugar, acompañado de un capuchino Diemme, muy bueno también.
Mi única sugerencia es que los pequeños floreros de las mesas, tengan flores frescas del día o que mejor no los pongan.
Restaurante Naos
Avda. de la Palmas 425.
Lomas de Chapultepec
Tel: (00521) 55 20 57 02
