Enoturismo en Valladolid

La Comunidad autónoma de Castilla León es famosa por sus excelentes caldos, de sus cuatro famosas Denominaciones de Origen: Ribera del Duero, Rueda, Cigales y Toro. La provincia de Valladolid no es una excepción, la ciudad cuenta con un brillante pasado vitivinícola que vivió en la época de Felipe II. Para disfrutar de los mejores vinos nos podemos hospedar en los numerosos Hoteles en Valladolid.
La Oficina de Ecoturismo de Valladolid ha diseñado seis rutas de Enoturismo, para descubrir todos los secretos del apasionante mundo del vino: visitar las bodegas, conocer los sistemas de elaboración, las costumbres, los paisajes, etc.
La Ruta Urbana por Valladolid nos permitirá conocer su patrimonio cultural, sus tabernas y disfrutar de sus deliciosos pinchos.
El clero tuvo un papel fundamental en la repoblación y cultura de los viñedos en la ciudad, ya que el vino es fundamental para la celebración de la Eucaristía.
Valladolid alberga varios monasterios que en la actualidad se mantienen en pie. Los monasterios tenían sus propias bodegas y no estaban obligados de pagar los aranceles por introducir en la ciudad sus vinos. En la época eran importantes las bodegas del Monasterio de San Benito, del Monasterio de San Pablo y del Colegio de Santa Cruz.
Pero no solo el clero producía vino, el consumo de vino entre la población era una costumbre muy enraizada. El vino suponía una fuente importante de calorías en su desequilibrada dieta ya que muchas personas no consumían carne por su elevado precio.
Cuando Valladolid adquiere el rango de ciudad, el comercio se convierte en su principal fuente de ingresos, y empiezan a determinar las distintas actividades económicas en gremios. El gremio encargado de la actividad vitivinícola era los “Herederos de Viñas”.
La ciudad contaba con otros edificios relacionados con la gastronomía y el vino, como los mesones, posadas, figones y el botero que era el encargado de fabricar los pellejos y las botas para almacenar el vino.
Los gremios se agrupaban en barrios según los distintos oficios, esta tradición se puede comprobar por el nombre de algunas calles que todavía mantienen el nombre del gremio al que pertenecían.
En la actualidad algunas calles agrupan zonas de mesones y tabernas. Para disfrutar de la amplia oferta gastronómica podemos pernoctar en los alojamientos en Valladolid.